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N.º 15 de la Serie de blogs LEI Lightbulb - El valor del LEI en los pagos transfronterizos: mejora del conocimiento del consumidor (KYC) y la integración corporativa

En este blog, Clare Rowley, Directora de Operaciones Empresariales de la GLEIF, continúa explorando cómo el sector de los pagos puede derivar valor aprovechando el LEI para los pagos transfronterizos, centrándose esta vez en la mejora de los procesos de KYC y diligencia debida en la contraparte.


Autor: Clare Rowley

  • Fecha: 2023-10-23
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El acceso eficiente a los datos que se necesitan constituye un desafío clave para aquellas organizaciones que siguen procesos de diligencia debida y monitorización continua del riesgo tanto de clientes corporativos como de proveedores. La información que se requiere a menudo procede de fuentes diferentes y diversas. Los procesos KYC carecen de normalización debido a la naturaleza fragmentada de los requisitos nacionales en materia de lucha contra el blanqueo de capitales y contra la financiación del terrorismo. Esto evita que se compartan datos y en última instancia una reducción de costes compartida entre aquellas organizaciones que llevan a cabo estos procesos de diligencia debida. Una solución consiste en armonizar las implementaciones nacionales de la Recomendación 16 de la FATF. Aprovechar el Identificador de Entidad Legal (LEI) en el marco de la recomendación 16 de la FATF para la identificación de la entidad originadora y de la beneficiaria habilitaría que se estandarizaran y compartieran con facilidad finalmente los elementos asociados entre sí. Cuando se añade el LEI como atributo de datos en los mensajes de pagos, se puede identificar a cualquier entidad legal ordenante o beneficiaria de forma precisa, inmediata y automática a través de las fronteras.

El Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) ya ha avalado el LEI por contribuir a los objetivos de su hoja de ruta aprobada por el G20 para mejorar los pagos transfronterizos. Para demostrar el valor del LEI cuando se transmite en los flujos de pago transfronterizos, la GLEIF ha colaborado con las principales partes interesadas del sector de los pagos para estudiar una serie de ejemplos de uso que incluyen la conciliación de facturas corporativas, el conocimiento e integración de clientes, la validación de titulares de cuenta a cuenta y la eficacia del examen de listas de sanciones y alertas.

El desafío clave de KYC

Un desafío clave para aquellas organizaciones que realizan procesos de diligencia debida con clientes corporativos consiste en el acceso eficiente a los datos que necesitan para ofrecer una diligencia debida robusta y una monitorización continua de los riesgos, y esta información a menudo procede de fuentes diferentes y diversas. Al desafío se une el hecho de que estas fuentes difieren notablemente en su accesibilidad y formatos. En algunos países, los registros mercantiles favorecen un acceso automatizado, mientras que en otros únicamente se pueden recuperar los datos mediante una interfaz de usuario separada. La misma disponibilidad de los datos también varía notablemente. Algunos registros mercantiles brindan acceso a conjuntos de datos absolutamente estructurados y nutridos, mientras que otros crean conjuntos de datos limitados que solo están disponibles de forma desestructurada dentro de los documentos.

Estas divergencias demuestran la complejidad de proporcionar los datos necesarios para la verificación y la integración de la entidad, además de la importancia de disponer de acceso a información precisa, actualizada y relevante en relación con el riesgo. Un escollo clave reside en la calidad de los datos que comparten las empresas y el gran número de formas de compartir dichos datos. Si se pueden integrar los datos verificados previamente en el modelo mediante un formato coherente, la comprobación KYC dispone del potencial de convertirse en completamente automatizada, facilitándola, abaratándola y acelerándola.

Para conseguir las ventajas de un KYC automatizado, se deben normalizar los datos que se comparten entre entidades. El LEI, como identificador reconocido en todo el mundo, permite una identificación clara y exclusiva de las entidades legales que participan en las transacciones, incluidos los intercambios digitales y financieros, conectando a la información de referencia clave que está disponible para el público en el sitio web de la GLEIF a través del Índice Global del LEI. Es el único recurso en línea global que facilita datos de referencia de la entidad legal abiertos, estandarizados y de alta calidad. Cada LEI contiene información sobre la estructura de la propiedad de cada persona jurídica y, por tanto, responde a las preguntas de «quién es quién» y «quién es dueño de quién».

Los plazos para las revisiones de KYC y las nuevas verificaciones varían dependiendo de cada entidad bancaria. En general, las revisiones de KYC y las nuevas verificaciones se realizan con una periodicidad anual para los clientes de riesgo alto, cada dos años para los clientes de riesgo medio y cada tres a cinco años para los clientes de riesgo bajo. Teniendo en cuenta que cada empresa que desea obtener servicios financieros debe someterse a un proceso de KYC, existe un amplio número de comprobaciones KYC que tienen lugar en el mundo diariamente. Cualquier racionalización del proceso permitiría ahorrar una gran cantidad de tiempo y optimizar los costes del sistema financiero global.

¿Qué es la comprobación KYC y por qué es importante?

KYC se ha diseñado para apoyar a gobiernos e instituciones en su lucha contra el fraude en todas sus formas, desde la lucha contra la financiación del terrorismo hasta la lucha contra el blanqueo de capitales. La «comprobación KYC» constituye el proceso obligatorio de identificación y verificación de la identidad del cliente al abrir una cuenta. Estas comprobaciones se repiten posteriormente con cierta periodicidad, ya que las instituciones financieras deben asegurarse de que disponen de información actualizada del estado operativo, la estructura matriz, el titular efectivo, etc. Si los clientes no cumplen los requisitos KYC mínimos, existe la posibilidad de que las instituciones financieras rechacen la apertura de la cuenta e incluso pueden suspender las relaciones existentes con el cliente.

¿Cómo puede el LEI mejorar el KYC?

Si todas las entidades dispusieran de LEI, las comprobaciones de cumplimiento normativo serían mucho más sencillas. En la actualidad, la mayoría de los procesos de integración de KYC se basa en los nombres de las entidades y en una larga lista de identificadores de empresas (identificadores fiscales, del registro mercantil, de registro normativo y de proveedores de datos, entre otros). Esto hace que el proceso de integración KYC se exponga en muy alto grado al error humano y a la provisión de información falsa por las discrepancias en los datos de referencia, como nombres y direcciones, en diferentes idiomas y conjuntos de caracteres. Esta circunstancia se solucionaría de forma instantánea si las entidades presentaran sus LEI, un código estandarizado, alfanumérico, legible por una máquina y que se vincula con su registro correspondiente en el Índice Global del LEI.

En particular, el LEI brindaría un aumento notable de la eficiencia en la integración de corporaciones multinacionales complejas. El grado de las comprobaciones KYC que requieren las corporaciones multinacionales complejas hace que este proceso sea más propenso al error, un problema que se puede superar con facilidad con el LEI, que realiza un seguimiento de las jerarquías de la propiedad de las citadas corporaciones en el Índice Global del LEI. Es el caso concreto de las entidades offshore, para las que no se dispone de acceso a los datos en tiempo real mediante el registro mercantil en todas las jurisdicciones, lo que implica que se pueda tardar semanas en obtener la información necesaria de la entidad, en caso de que esté disponible.

El LEI asimismo ofrece el potencial de beneficiar a las empresas que buscan llevar a cabo negocios en mercados emergentes. Para las corporaciones multinacionales que hacen negocios en todo el mundo, los problemas relacionados con KYC son habituales cuando se consiguen nuevos socios comerciales en mercados emergentes. El LEI representa una solución fácil para este problema ya que proporciona el punto de partida para KYC; se trata de una identidad confiable mundialmente que conecta los datos de referencia clave que describen a la entidad. Por ejemplo, cuando Ceviant trabajaba con una entidad con sede en Nigeria que buscaba servicios financieros, pudo proporcionar su LEI, lo que supuso un nivel de confianza y seguridad que pocas veces se había visto en la región.

Un estudio llevado a cabo por McKinsey por cuenta de la GLEIF ha determinado que un uso más amplio de LEI podría suponer al sector bancario global un ahorro de entre 2.000 millones de USD y 4.000 millones de USD anuales en costes de integración de clientes. En la práctica, esto supone un ahorro potencialmente colosal de entre el 5 % y el 10 % del gasto total anual del sector, de más de 40.000 millones de USD.

Pensando en el futuro, el LEI asimismo brinda el potencial de facilitar el denominado «KYC perpetuo» o pKYC, que resulta clave para asegurar que se mantienen actualizados los datos de integración y los perfiles de riesgo. Si se exigieran en los reglamentos en materia de lucha contra el blanqueo de capitales los LEI de manera coherente para las operaciones de diligencia debida de los clientes en todas las jurisdicciones, podrían desempeñar un papel crucial en la automatización de los procesos KYC, ahorrando tiempo y dinero a todas las partes interesadas, incluidas instituciones financieras, organizaciones de cadenas de suministros, grandes corporaciones y demás empresas reguladas.

El futuro del LEI en los flujos de pago transfronterizos

Ayudar a automatizar los procesos de integración KYC es tan solo un ejemplo práctico en el que se aprovechan las ventajas del LEI para mejorar los flujos de pagos transfronterizos. En el marco de su Hoja de ruta para mejorar los pagos transfronterizos y en colaboración con otros organismos de normalización del sector, el CEF está trabajando actualmente para fomentar la estandarización de la norma ISO 20022 para la mensajería de pagos. Esto incluye la definición y la armonización de los campos de datos —incluidos los identificadores— que se transmiten en la cadena de pagos.

Si el LEI se integra en la norma ISO 20022 para mensajería, el valor que ha demostrado su inclusión en los procesos de KYC y diligencia debida de los clientes se multiplicará en muchos más ejemplos de uso de pagos transfronterizos. La lógica que subyace a la inclusión del LEI en los mensajes de pago es sencilla: cuando se añade como un atributo de datos, se puede identificar a cualquier entidad legal ordenante o beneficiaria de forma precisa, inmediata y automática a escala transfronteriza, lo que facilita la confianza y la automatización.

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Sobre el autor:

Clare Rowley es Directora de Operaciones Empresariales de la Global Legal Entity Identifier Foundation (GLEIF). Antes de unirse a la GLEIF, Clare Rowley trabajó en la Corporación Federal de Seguros de Depósitos de Estados Unidos, donde dirigió proyectos tecnológicos para mejorar los programas de resolución bancaria y contribuyó a las investigaciones sobre las hipotecas de alto riesgo (subprime). Clare Rowley es una analista financiera certificada por el CFA® y cuenta con un Máster en Análisis Predictivo por la Northwestern University.


Etiquetas para este artículo:
Gestión de Datos, Calidad de los Datos, Datos Abiertos, Índice de IPJ Global, Global Legal Entity Identifier Foundation (GLEIF), Lista de Códigos de Formas de Personas Jurídicas